Para comprender mejor la parte teórica del material de estudio “Bienes públicos y bienestar social”, para relacionarla con la realidad y los conocimientos ya existentes, se recomienda realizar los ejercicios que se describen a continuación en paralelo a la lectura de la parte teórica. El objetivo del aprendizaje activo es desarrollar la capacidad del alumno para pensar de forma independiente y autodirigir su aprendizaje.
La tarea del profesor en el proceso de aprendizaje activo es crear un entorno favorable que permita a cada alumno alcanzar el máximo desarrollo según sus capacidades. No hay directrices específicas sobre cómo lograr el pensamiento independiente, pero sí hay ciertas condiciones que lo favorecen. Estas son: tiempo, un ambiente tolerante, reconocimiento de la diversidad de ideas y opiniones, participación activa, asunción de riesgos, respeto y valores. La tarea del profesor es crear estas condiciones en el proceso de aprendizaje.
El pensamiento independiente lleva tiempo, ya que es necesario averiguar primero lo que ya se sabe sobre el nuevo material; encontrar palabras para expresarlo y provocar el debate. Sin discusión, no es posible obtener una retroalimentación que conduzca al desarrollo del pensamiento y a una mayor reflexión. Los ejercicios que se presentan a continuación tienen un tiempo mínimo de discusión. El profesor puede ampliar el tiempo de debate según sea necesario.
No siempre y no todos los alumnos se atreven o quieren expresar sus pensamientos. A menudo se espera que el profesor tenga la “respuesta correcta”, aunque no exista una “respuesta correcta”. La tarea del profesor es crear una atmósfera tolerante, solidaria y creativa para el debate relacionado con el objetivo de la tarea. Esto significa que los alumnos tienen el valor y el deseo de crear, presentar y desarrollar sus ideas y conceptos. La participación activa es crucial en el pensamiento independiente. Cuando los alumnos comprenden que su pensamiento es reconocido, participan más activamente. Al mismo tiempo, es tarea del profesor dejar claro a los alumnos que expresar sus pensamientos no significa que se les permita ser vulgares o inapropiados. El profesor puede utilizar los ejercicios que aparecen a continuación para el aprendizaje activo, así como crear los ejercicios por sí mismo. Si el profesor ve que no hay discusión en el grupo o que hay una discusión que no está relacionada con el tema de la tarea, debe dirigir la discusión del grupo con preguntas específicas.
Los alumnos suelen creer que los debates deben conducir a la “respuesta correcta”. La tarea del profesor es crear un ambiente en el aula que favorezca la pluralidad de opiniones e ideas, que es la base del pensamiento independiente. El pensamiento libre puede ser arriesgado, porque las ideas que surgen en una discusión pueden entrelazarse de forma extraña o incluso contradictoria. Es importante que el profesor explique que esto es natural. Ni el profesor ni los compañeros deben hacer comentarios valorativos durante los debates. Esto entorpece el debate. Cuando los alumnos se dan cuenta de que sus puntos de vista se valoran, de que el profesor respeta sus opiniones, suelen responder con mayor responsabilidad y cuidado.
Si las tareas de aprendizaje no son asequibles para el alumno o no suponen un reto suficiente, no se producirá el desarrollo del alumno. Si, por un lado, el aprendizaje ofrece al alumno un reto para poner a prueba sus capacidades y, por otro, la confianza de que el aprendizaje es asequible, se habrán creado las condiciones previas para el máximo desarrollo del alumno. Por lo tanto, los ejercicios que se describen a continuación deben utilizarse de forma creativa, adaptados a las capacidades de los alumnos.
En los ejercicios se indica en qué grupos se pueden realizar. Sin embargo, si el aprendizaje se realiza de forma individual, todos estos ejercicios pueden hacerse solos.
